domingo, 15 de septiembre de 2013

+El estúpido compañero de piso || Harry y tú || Novela adaptada || CAPÍTULO 3.

                                           ~Al día siguiente~

Sonó la alarma que puse en mi móvil y perezosamente me levanté. Quise ir al baño, pero estaba Harry dentro, así que fui a hacerme el desayuno mientras tanto. Entonces salió.

-Hola- dijo y fue a prepararse su desayuno.
-Hola- le respondí con una sonrisa.

Cuando terminé de desayunar, limpié lo que ensucié. Luego fui al baño y me dí una ducha rápida, me puse el uniforme (Camiseta blanca con corbata negra y una falda cuadriculada azul oscuro con zapatos negros y medias largas azules). Me hice una coleta alta y salí del baño.

Vi a Harry que estaba con el plato de cereales frente a él, pero en lugar de comer se le caía la baba con mis piernas.

-¿Qué miras tanto en mis piernas?- dije graciosa.
-Nada- dijo seco y volvió a comer.
-Pff, como tú digas- dije y busqué las cosas para lavarme los dientes.

Un momento, mi padre nunca me dijo dónde estaba la Universidad, sólo que estaba cerca de aquí.. ¡Mierda! Fui al baño, me lavé los dientes y cuando salí vi a Harry poniéndose bien el pantalón, ¿cuándo se cambió? Un segundo.. ¡Tiene el mismo uniforme que yo! (Camisa blanca, pantalón azul oscuro y zapatos negros)

-No me digas que vas a la misma Universidad que yo- dije frustrada.
-Vale, no digo nada- dijo y cogió su mochila.
-Agg..-gruñí- ¿Me puedes llevar?- le pedí. 
-Camina, no está tan lejos-dijo.

Abrió la puerta y salió. Cogí la mochila y salí tras él, pero primero cerré la puerta con llave. Corrí hasta el ascensor antes de que se cerrara y llegué justo.

-Si vamos a la misma Universidad, ¿por qué nunca te vi?- le pregunté confundida.
-Porque estás tan preocupada por ti misma que no prestas atención a tu alrededor, aparte, no soy 'del equipo'- me respondió.

Me preocupaba mi apariencia, pero no era superficial. ¿O sí? Sinceramente su nombre ni siquiera me sonaba, ni lo vi antes. ¿Tendré clases con él? No me di cuenta, cuando las puertas del ascensor se abrieron. Harry salió delante y yo iba detrás de él.

Salimos del edificio y empezamos a caminar.

-Oye, ¿por qué me sigues?- preguntó parando de caminar.
-No sé dónde queda la Universidad- dije y él soltó una carcajada.
-Por Dios, vas siempre y no sabes dónde queda- dijo y volvió a reír.
-Sí sé dónde queda- me defendí.
-Me acabas de decir que no lo sabes- me reprochó.
-En realidad sí- mentí, ni la menor idea de dónde quedaba. Siempre me llevaban mis padres.
-Entonces guíame tú- me desafió.

Yo empecé a caminar para cualquier lado y él se sentó en la acera para ver a dónde iba. Iba a doblar una esquina pero esa voz me lo impidió.

-No es por ahí- gritó.
-Ya lo sabía- mentí y volví a caminar pero para donde estaba él.

Se levantó y caminó para donde estaba yo.

-Vamos- dijo riendo y empezó a caminar, yo lo seguía.

Ninguno dijo nada, hasta que llegamos a la Universidad. Cada uno fue por su camino. Yo busqué a Melisa, mi mejor amiga.

-¿Novio nuevo?- preguntó pícara cuando la encontré.
-Claro que no, yo salgo con Andy- le reproché.

Andy es mi novio desde hace cuatro meses. Tiene mi estatura y es rubio con ojos marrones, él tiene veinte años. Sólo es un año de diferencia, por desgracia no viene a esta Universidad.

-¿Entonces lo engañas? -dijo fingiendo sorpresa.
-¡Claro que no! ¿Qué te sucede? -le pregunté y ambas reímos.
-¿Y ese chico guapo quién era? -preguntó codeándome.
-Es mi estúpido compañero de piso- dije con asco.
-¡¿Compañero de piso?! ¡¿Te mudaste?! ¡¿Cuándo?! ¡¿A dónde?!- preguntaba emocionada.
-Mis padres ayer me echaron de casa y ahora me pagan una habitación de un hotel de aquí cerca, y lo comparto con esa cosa que tú llamas guapo- dije respondiendo a todas sus preguntas.
-No niegues que es guapo- dijo divertida, me dí la vuelta y lo miré de pies a cabeza. Hablaba con un chico, cuando ese chico me señaló, rápidamente volví a mirar a Melisa.
-Si es un asco- dije segura.
-Ni tú misma te lo crees- dijo riendo.
-¡No me gusta!- exclamé molesta.
-Yo nunca dije que te gustara, te entierras tú misma amiga- dijo y apoyó su mano en mi hombro.
-Tengo que buscar trabajo- cambié de tema.
-JAJAJA ¿Tú? ¿Buscando trabajo? Te acompañaré, tengo que ver eso- se burló.
-Eres mala- dije burlona.
-Mala no, realista sí.

Hablamos un rato más y luego sonó el timbre de clases.


                                             ~Narra Harry~

-¿Desde cuando te hablas con ella?- Me preguntó Louis, mi mejor amigo.
-¿Con quién?- pregunté confundido.
-Con _______- dijo y la señaló.
-No señales inútil- dije y bajé su brazo.
-Como sea, ¿desde cuando le hablas?
-Desde que vive conmigo- dije fastidiado.
-Parece que tu papá se tomó en serio lo de conseguirte compañera...
-Gracias por tu ayuda Louis- dije sarcástico, él rió.
-De nada- dijo y sonrió- ¿Te gustaría apostar?- preguntó pícaro.
-Está bien- dije- ¿Qué tienes en mente?
-Te apuesto a llevarte a _________ a la cama, te doy más de un mes- dijo sonriente. ¿Acostarme con _______? ¡QUE ASCO!
-¿Qué pasa si gano?- pregunté para ver si valía la pena o no.
-Te prestaré mi skate durante tres meses.
-¿Y si pierdo?
-Tendrás que-pensó- Venir sin gorra al colegio durante tres meses.

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¿Qué pensáis que pasará? ¿Aceptará o no? Espero que les guste jiji. Mañana el insti yupiii!! Voy a seguir escribiendo hasta que pueda, intentaré subir todos los que pueda. Os amo ♥xx

sábado, 14 de septiembre de 2013

+El estúpido compañero de piso || Harry y tú || Novela adaptada || CAPÍTULO 2.

Estaba por entrar pero las puertas del ascensor se cerraron. Escuché una risa y supuse que era la de él.

¡¿Cómo se supone que sobreviva viviendo con esta cosa?! Tuve que esperar como diez minutos, hasta que llegó el otro ascensor.. ¿Tanta gente lo utiliza?

Por fin llegué a mi piso. Fui hasta la habitación y cuando quise abrir la puerta no pude.

-¡¡ÁBREME LA MALDITA PUERTA HARRY!!- Grité golpeando la puerta.
-¿Olvidaste tus llaves?- preguntó burlón.
-¡Sí! ¡¡ABRE!!- dije y escuché un cierre. Oh no.. ¡MI BOLSO!

Luego escuché el sonido de unas llaves.

-Adivina que tengo en mis manos- seguía con ese tono burlón.
-¡¡QUE ABRAS YA!!- dije furiosa.
-A ver que tienes en tu bolso..
-¡¡AGGGGGGGGGG!!- empecé a golpear la puerta más fuerte.
-¡Oh! Por lo menos sé que no estás embarazada- dijo riendo.
-¡VENGA YAAAA!- no me hacía caso, rió y escuché que se acercaba. Abrió la puerta, por fin.
-Ya te hice sufrir bastante- dijo y me entregó las llaves.
-Eres un..- no terminé de hablar cuando le empecé a pegar.

Se dio la vuelta para que no le pegara en la cara, pero me subí a su espalda mientras le pegaba en la cabeza.

-¿Así me agradeces que te preste mi casa?- preguntó y me bajé de él, tenía razón. Se dio la vuelta y nos miramos a los ojos- Pegas como una niña- dijo y rió.
-¿Y qué soy? ¿Una cavernícola?- dije sarcástica.
-Em..
-Deja, mejor cállate- dije y tomé mis cosas- ¿Dónde dormiré?
-Supongo que en esta habitación- dijo señalando una puerta.
-Vale- fui hasta donde me señaló y entré

No era una habitación muy grande, era mediana. Común. Tenía las paredes blancas y el suelo era de alfombra, se nota que en esta habitación nunca estuvo Harry, estaba todo limpio. Había un mueble de dos puertas, bastante amplio y una cama para una persona con una colcha azul marino. Dejé las cosas sobre la cama y empecé a deshacerla.

Al cabo de diez minutos ya había ordenado todo. Eran las 20:40 y mi estómago ya empezó a gruñir. Temprano, lo sé, pero no merendé nada así que tenía el estómago vacío.

Volví al comedor y ahí estaba Harry comiendo unos fideos.

-Que rico.. ¿cocinas?- dije y me senté enfrente de él. Nos separaba una pequeña mesa rectangular de madera.
-Sí- dijo con la boca llena de comida.

Él seguía comiendo como si nada y yo estaba muerta de hambre- ¿No pretendes que te cocine verdad?- dijo serio.
-Es que...
-Mira, _____ ¿cierto?- Asentí- Voy a hacer de cuenta como si siguiera viviendo solo, no te voy a criar ni nada. Si quieres dinero tendrás que trabajar, porque yo no te voy a dar el mío- dijo seco y siguió comiendo.
-¿Tú trabajas?- pregunté con ironía.
-Sí.
-¿Y ahora que voy a comer?- seguía con hambre.
-Agg, ten- dijo y me dio su plato de fideos, se ve que le quedaba la mitad- Buenas noches- dijo y se encerró en su habitación.

Comí lo que Harry me había dejado, lavé los platos y me fui a acostar. Mañana tengo que buscar trabajo, no estoy siguiendo ninguna carrera en especial, pero según mis padres 'tengo que tener todos los estudios completos'. Tendré que buscar un empleo de medio tiempo. Mejor ya me duermo, porque mañana tengo que ir a la Universidad temprano...

                                          ~Al día siguiente~

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Siento que sea corto pero no es mi culpa, es muy tarde y encima estoy lesionada >-< soy gafe, lo sé. Además si no lo hacen más largo.. no es mi culpa ewé. Bueno espero que os haya gustado y mañana intentaré subir toooooooooooodos los que pueda ya que el lunes empiezo el insti (4º de ESO) y empiezo de 8:15 a 14:45.. con clases.. así que.. si puedo subiré por entre semana y si no.. pues... los fines de semana los aprovecho para escribir para mis pequeñajas jijiji os quiero♥

+El estúpido compañero de piso || Harry y tú || Novela adaptada || CAPÍTULO 1.

Durante el viaje, ninguno de los dos habló. Hasta que llegamos a un hotel, tendría unos ocho pisos más o menos.

-Tu habitación es la 105- Fue lo único que me dijo mi padre.

Bajé y caminé por la que suponía que era la recepción. Era enorme y había varias personas que iban y venían. Había una fila enfrente de un escritorio, supuse que era para hablar con el recepcionista, así que me sumé a la fila. Después de cinco minutos, fue mi turno.

-Hola- saludé al hombre.
-Hola- dijo seco.
-Busco la habitación 105, tengo reserva a nombre de Gavin Russó- el hombre me vio de arriba a abajo, bueno lo que podía, ya que él estaba detrás de un escritorio que se extendía por más de la mitad de la recepción.

Buscó en un ordenador, que no había notado, algo y luego habló.

-Séptimo piso, dos habitaciones a la izquierda- dijo y me dio una llave con el número 105.
-Gracias- dije y tomé mis cosas.

Caminé hasta los ascensores que estaban al final del escritorio y toqué el botón para que se abrieran las puertas y a los segundos se abrieron. Empezó a salir gente y cuando pude, entré yo.

Toqué el botón con el número siete y el ascensor comenzó a subir. Dentro, también había una anciana y un hombre de traje que aparentaba unos treinta años.

El ascensor hizo dos paradas en las que subió y bajó gente hasta que llegamos a mi piso. Se abrieron las puertas y salí del ascensor. Seguí las indicaciones que me dio el señor.

-Bueno.. esta es mi nueva casa..- susurré.

Tomé la llave que dejé en mi bolsillo y abrí la puerta. Entré y me encontré con un hogar digno de un cerdo. Comida en el suelo, ropa interior de hombre en los muebles... olor a sudor..

-¡Una cucaracha!- grité y la pisé.

Con mucho asco entré.. ¿Aquí voy a vivir? Ni siquiera me entregaron la habitación en condiciones. Busqué un teléfono para llamar al gerente del hotel. Cuando lo encontré, estaba abajo de un bóxer.

'Mejor... llama otro día'- pensé y retrocedí, cuando mi espalda chocó con algo, mejor dicho... con alguien.

Me dí la vuelta y me encontré con un chico alto, castaño con rulos alborotados y de ojos azules verdosos que me miraba fijo.

-¿Quién eres?- preguntó algo molesto.
-Y-yo emm..- me ponía nerviosa su cercanía, así que retrocedí- Me llamo _____- dije y le extendí la mano.

Él no hizo nada, sólo me miró de pies a cabeza. Miró mi mano y la aceptó.

-Soy Harry- dijo seco y nos soltamos- Se puede saber, ¿qué haces en mi departamento?- dijo resaltando el mi.
-¿Es tuyo? Me lo dieron a mí, alguien no pagó- le dije burlona.
-Muy graciosa..- dijo sarcástico, estaba molesto- Ahora vete- me ordenó.
-Oye, esta es mi habitación ahora- me defendí.
-Lo siento querida, pero yo estaba aquí antes que tú- dijo.
-Vamos a recepción para ver a quién le pertenece- dije segura de que iba a ser mío.
-¿No es más fácil llamar por teléfono?
-Dos cosas, primero, encima de ese teléfono hay un boxer que supongo que es tuyo y segundo, eso es el servicio de la habitación- dije enumerando con los dedos.
-Esta bien, vamos- dijo sin ánimos y salió, yo fui tras él.

Fuimos hasta los ascensores y esperamos.. Harry no hablaba, así que decidí romper el hielo.

-¿Cuántos años tienes?- le pregunté y me miró.
-Diecinueve ¿y tú?- dijo seco.
-Diecinueve también.
-Muy.. interesante- susurró sarcástico así que finjí oídos sordos.

En eso se abrieron las puertas del ascensor y entramos. El ascensor bajaba hasta que llegó a la planta baja. Vi que no había la cola de antes, solo dos personas. 

Harry se coló sin importarles las demás personas.

-Camilo- se ve que el hombre se llamaba así..- Ven un momento- dijo y me acerqué yo también.
-¿Qué pasa Harry?- preguntó simpático.
-¿Quién es esta chica?- dijo señalándome.
-Es tu compañera de piso- dijo con una sonrisa pícara y si Harry estaba enojado antes, ahora más.
-Yo no necesito ninguna niñera- exclamó molesto.
-No es una niñera, es estudiante, como tú- le respondió.
-Como sea- dijo y se fue, dejándome sola.

Se subió al ascensor que tenía las puertas abiertas y corrí para subir yo también, sino tendría que esperar al otro o peor.. Harry podría cerrar la puerta con llave. Estaba apunto de entrar pero... 

+El estúpido compañero de piso || Harry y tú || Novela adaptada || SINOPSIS.

                 ~Holmes Chapel, Cheshiere, Inglaterra. 7 de Julio de 2.012~

-¿Me estás echando?- Pregunté todavía sin poder creerlo.
-No es eso hija, sólo que ya eres grande para vivir todavía con nosotros- Respondió mi madre.
-¡Tengo 19!- Exclamé molesta.
-Por eso, ya eres grande y te podrás cuidar sola.. Aparte con tu padre te alquilamos una habitación en un hotel cerca de la Universidad.
-Aggg, como sea- Gruñí, pelear con mi madre iba a ser en vano. Cuando tenía pensado algo, nada ni nadie podría sacárselo de la mente.

Tomé una maleta de la habitación de mi madre y empecé a colocar allí toda mi ropa y las cosas de la Universidad. Tenía mucha ropa, así que use también un bolso gigante y una mochila.
Bajé hasta el comedor y ahí estaba mi madre con mi padre, esperando con notables ansias de que me valla. Sin dirijirles la palabra salí de allí y subí al coche de mi padre, que en instantes llegó.

Arrancó el coche y empezó a conducir a la que suponía que sería mi nueva casa. Pero me encontré con algo inesperado.